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Cómo preparar los exámenes

Consejos para preparar un examen

Cómo hacer un examen.

Ideas para el momento del examen:

PARA EVITAR EL PANICO ANTE EL EXAMEN

 

Cómo preparar los exámenes

Por desgracia, los exámenes han llegado a convertirse en un fin en sí mismos, ya que sólo se estudia para superarlos. Han adquirido toda una serie de características negativas y una mala fama justificada o no que puede llegar a generar ansiedad y preocupación. Sin embargo, es una de las mejores herramientas con las que cuenta un profesor para comprobar el nivel de conocimientos de sus alumnos en un momento dado, aunque no el esfuerzo. 

1. PREPARAR CON ANTELACIÓN

No hay otro secreto ni receta para sacar adelante con soltura los exámenes que prepararlos con varios días de antelación. Es muy recomendable preparar los exámenes con tiempo suficiente. Esto es así porque el examen es una simple "prueba", es decir, no es lo importante; lo que realmente interesa es aprender, adquirir buenos hábitos de estudio, poner las bases del proceso intelectual y prepararles adecuadamente para las futuras etapas. Ocurre como en el ejemplo de la gota fría: llueve mucho y de golpe, pero sólo se aprovecha un pequeño tanto por ciento. Es mejor la lluvia fina y constante que empapa la tierra. 

Preparar con antelación los exámenes supone distribuir los temas para estudiar de tal modo que el día anterior únicamente reste un último repaso y se pueda descansar lo suficiente para estar relajado el día del examen. Planificar supone concretar qué va a aprenderse y cuándo, marcarse objetivos y distribuir el tiempo disponible. Esto significa ir por delante de los acontecimientos y no verse atropellado de repente por el examen que siempre es mañana. 

2. HORARIO DE ESTUDIO

Cuando se tiene hecho un horario semanal de estudio y se pone esfuerzo en cumplirlo... casi nunca suele haber sorpresas. El horario debe recoger un tiempo para todas las materias del curso, más o menos según su dificultad, y no tiene por qué ser muy complicado. 

Para planificar es muy útil usar una agenda o cuadernillo en el que se anoten los deberes que mandan los profesores y las fechas de entrega de trabajos y exámenes. Si se completa y mira a diario, evita las sorpresas y orienta bastante el estudio. 

Un último aspecto de la planificación es la inmediata, la de cinco minutos antes de ponerse a estudiar. Con la agenda delante hay que distribuir el tiempo de hoy: qué voy a aprender esta tarde, siempre con unos sabios criterios: no dejar las cosas para el día antes; primero estudiar, y sólo luego hacer las tareas. Así, se está más fresco y se aprende antes y mejor; y, además, porque si se hace la tarea antes, existe el peligro de que se entretengan demasiado y no les quede tiempo para estudiar. 

3. REPASO Y AUTOEVALUACIÓN 

La autoevaluación es clave: consiste en realizar un autoexamen y comprobar si realmente se ha aprendido lo que se ha propuesto (o lo necesario). Un modo de autoevaluarse puede hacerse cerrando el libro e intentando repetir después lo aprendido. De poco sirve estudiar tres horas si no se ha aprendido lo normal para ese periodo. Pero es aún peor si se termina de estudiar con la sensación de que se sabe, y realmente no es así. Hace falta que pongas los pies en la tierra porque te evitarás muchos descalabros y muchas excusas del tipo: "Sí me lo sabía". Además, el único modo de evitar el olvido es tener previsto un plan de repaso especialmente si se estudia con antelación. Bien un rato cada día o bien un tiempo más largo los fines de semana. Hay que repasar siempre relacionando y buscando el mayor número de conexiones posibles entre el tema que se está estudiando y los anteriores, o con otras asignaturas. Así, no se quedará la mente "en blanco" durante el examen, porque unas ideas traerán a otras. 

4. TIPO DE EXAMEN

De todas maneras, no todos los exámenes son del mismo tipo. Hay algunos que podrían llamarse serios, en los que se juega gran parte de la nota, que incluyen la mayor parte de la materia, para los que sirve todo lo expuesto anteriormente. Sin embargo, hay otros más... circunstanciales: de pronto el profesor ya sea como castigo o como manera de promover el estudio diario pone un examen para el día siguiente. 

En los exámenes de este último tipo, como no es posible preverlos, no existe otra solución que tener al día las asignaturas, lo que se consigue de diversas maneras: atendiendo en clase, realizando las tareas, repasando lo que se mande cada día y estudiando a diario. 

Además, en general, la materia no suele ser muy extensa, por lo que no hace falta demasiada preparación. Con una o dos semanas basta para los exámenes más serios, aunque depende de las asignaturas. Algunas, como matemáticas e inglés (u otro idioma), necesitan un trabajo más diario con los cuadernillos y los problemas de clase sin el cual sería casi imposible estudiar. 

5. CONSEJOS PARA EL EXAMEN

A continuación, una lista de consejos para preparar los exámenes:  

 Consultar a diario la agenda escolar, para comprobar las fechas de los distintos exámenes. Que ningún examen

 nos pille desprevenidos.

Utilizar los exámenes corregidos para aprender lo que no se sabía o corregir los errores que se han cometido.

Conocer a cada profesor y saber qué suele preguntar, como le gusta que se conteste, qué tipo de conocimientos

 valora, etc.

Preparar con cuidado, la noche anterior a un examen todo el material que se va a necesitar.

Leer con atención las instrucciones y preguntas del examen.

Asegurarse de haber entendido bien la pregunta antes de contestarla.

No desanimarse enseguida si, al leer las preguntas, se piensa que no se va a saber contestar correctamente.

Distribuir el tiempo de que se dispone entre las diferentes preguntas o ejercicio

Asegurar primero el aprobado con las preguntas que se saben mejor y luego contestar a las demás.

 

Consejos para preparar un examen

1. Crear las condiciones que favorezcan la atención, con lo que el tiempo de estudio rendirá más. Es precise aislarse de los ruidos, las personas y todo aquello que pueda ser motivo de distracción. Nada de música. 

2  El mejor momento suele ser la mañana. El periodo del día en el que se obtiene un mayor rendimiento depende de las costumbres de cada uno pero, en general, la mañana tras una buena noche de descanso, es el mejor momento. Por ello, se debe dedicar a las cuestiones más difíciles.

 Los repasos y la memorización se pueden hacer a última hora de la tarde. Y, contra la costumbre de la mayoría de los estudiantes, la noche raramente se presta al estudio. Lo mejor es dedicarla a dormir. 

3.  Saber descansar es esencial para obtener un buen rendimiento. El estudio resulta más eficaz si se realiza en períodos de 50 minutos, entre los cuales se toma un descanso de cinco o diez minutos antes de continuar. Tras cuatro de estos períodos, el descanso debe ser de, al menos, una hora que puede aprovecharse para actividades de recreo. 

4.  No memorizar sin comprender. Alternar las asignaturas, comenzando par una difícil y siguiendo con otra más agradable, también aumenta la eficacia del trabajo. Y conviene tener presente que es un error aprender de  memoria y sin entender, ya que lo que se estudia de esta manera, se olvida todo enseguida. En cambio, de lo que se comprende bien se retiene, aproximadamente la mitad.

Para comprender lo que se estudia, es preciso, en primer lugar leerlo por entero, para tener una visión de conjunto del tema.

Después, es necesario localizar las ide­as básicas, destacándolas mediante el subrayado o anotaciones al margen. Se obtiene así el hilo conductor de la exposición. 

5.  Resumir. Conviene expresar las ideas clave y sus relaciones con las pro­pias palabras, en un resumen. Esto ahorra tener que leer de nuevo páginas y páginas de apuntes o libros, y es un buen ejercicio para contestar en los exámenes a los temas amplios. 

6.  Combatir los nervios  mediante la planificación del tiempo; el respeto de los horarios que uno se ha establecido; el tiempo de relax dedicado a otras actividades, especialmente al deporte; la alimentación equilibrada que no abuse de excitantes como la cafeína  por supuesto, nada de pastillas, que de momento te ayudan pero luego te pueden pasar factura a la hora del examen ; y el procurar dormir bien.  

7.  Presentarse confiado  a los exámenes, ya que habitualmente uno piensa que va a suspender porque infravalora sus propias capacidades y preparación y baja su rendimiento por nerviosismo.  

8.  Repasar el conjunto de la asignatura. Después, conviene relajarse, ocupar la cabeza con otra cosa, y acostarse temprano para estar despejado al día siguiente.  

9. A la hora de hacer el examen, conviene tener presente que habitualmente el profesor prefiere la calidad a la cantidad y el sentido común y la lógica a la originalidad excesiva. Nunca se deben descuidar la expresión clara y precisa así como la presentación.

Prof. G.Simancas

 

Cómo hacer un examen.

Antes del examen

      Hay que saber claramente quéØ entra en el examen: apartados del libro, apuntes, fechas, problemas, dibujos, ilustraciones...

      Preguntar al profe de qué tipoØ será el examen: Test, temas, preguntas cortas...

      Repasar los exámenesØ anteriores para ver cómo son las preguntas que hace el profe.

      Una idea es hacer tú mismo unØ examen que puedes intercambiar con tus compañeros para ver qué es posible preguntar.

      Estate atento en los repasosØ que a veces se hacen en clase el día previo al examen. Se suelen decir cosas interesantes.

      Cuando un profe dice "esto esØ importante" es que tiene muchas posibilidades de caer en el examen.

      El secreto para preparar unØ examen es la planificación. Consulta los apartados sobre cómo preparar los distintos tipos de exámenes.

      Las empolladas de última horaØ no funcionan. La memoria hay que usarla principalmente los días anteriores al examen para memorizar los esquemas ¡Que ya tendrás hechos! 

En el examen 

      Ten claro el tiempo que tienesØ para el examen, tenlo presente siempre.

      Haz una primera lecturaØ general de todas las preguntas.

      Lee detenidamente cadaØ pregunta y ten claro lo que se te está preguntando.

      Comienza contestando aquellasØ que sabes sin extenderte demasiado, con la información que claramente se te ha demandado. Después si te queda tiempo complétalas.

      Después pasa a las preguntasØ que crees que no sabes, no domines o desconozcas.

      Repasa las contestaciones queØ has dado antes de entregar.

      Si se queda la mente "enØ blanco", analizar cada palabra de la pregunta y tratar de asociarla con temas conocidos y con alguna relación con el que no recuerdo. Tratar de escribir algo coherente sin dejar la pregunta en blanco.

      Escribir con claridad y buenaØ letra, cuidando la ortografía y los márgenes.

      Repasar el examen antes deØ entregarlo si se tiene tiempo.

 EN RESUMEN...

      Es muy importante que sepas (yØ también tus padres) exactamente qué exámenes tienes  y cuándo. Para ello, puede tenerse en algún lugar visible un calendario semanal donde estén marcados claramente los exámenes.

      Depende de las asignaturas,Ø algunos exámenes son meros controles y otros más serios. Es necesario también tenerlo claro para dedicar una mayor preparación a aquellos que más lo requieran.

      Los escolares pueden engañarseØ diciendo que "estudian" cuando en realidad sólo se dedican a hacer las tareas. A diario, hay que tener un tiempo preciso para estudiar y, además, ha de ser la primera actividad; sólo cuando se ha acabado el tiempo de estudio se hacen los deberes.

      "Preguntar la lección" sigueØ siendo muy útil para asegurarte que lo sabes. Seguro que a tus padres les gustará hacerlo.

      Una buena técnica paraØ preparar los exámenes consiste en imaginar posibles preguntas que podrían caer en el examen, lo que obliga a repasar y a afianzar conocimientos.

      Reunirse con otros compañerosØ para preguntarse resulta positivo sólo cuando ha existido un estudio previo por parte del hijo.

      En muchos colegios es normaØ común devolver los exámenes una vez corregidos. Si es este el caso (y si no, se puede hablar con los profesores), pedid a vuestro hijo todos los exámenes corregidos para seguir la marcha de su asignatura. Puede ser interesante, incluso, que los pegue en las hojas de su cuaderno

Ricardo Regidor

 

Ideas para el momento del examen:

 

      Antes del examen dedica unosØ minutos a relajarte: respira hondo, cierra los ojos...

      Escucha siempre lasØ indicaciones del profesor, antes y durante el examen. Son importantes.

      Trata de pensar en qué quiereØ el profe que contestes. Con qué idea puso esa pregunta.

      Pon una marca en las dudosas.Ø No dediques mucho tiempo a una pregunta que se resista. Pasa a la siguiente y ya volverás.

      Leer muy bien la preguntaØ hasta comprenderla del todo. Puede que tengas que leerla varias veces.

      Contesta solo lo que se pide.Ø

      Pregunta al profe las dudas,Ø pero sin abusar.

      En las preguntas de V/F oØ test, fíjate bien en los adverbios: normalmente, siempre, a veces, nunca, alguna vez...

      En las preguntas de temaØ reserva unos minutos para hacer un esquema o comienza la pregunta estructurando el tema.

      Antes de entregar revisa: laØ ortografía (sustituye las palabras dudosas), las operaciones, la redacción ¿Hay preguntas sin contestar?... Mira el reverso del examen.

      Toma nota cuando se corrija enØ clase. Copia las preguntas en tu cuaderno si puedes.

      Puede ser buena idea preguntarØ a alumnos de otros años, qué tipo de examen hace el profe.

      Si tienes mala letra no dudesØ en hacer abundantes ejercicios de caligrafía. Aunque te parezca de niño pequeño. Peor es suspender porque no te entienden.

      Si tienes faltas de ortografíaØ pide consejo a tu profe de lengua. O consulta un manual de ortografía. Pon remedio urgentemente.

      Nunca duermas menos de 6 horasØ antes de un examen. Te irá mal.

      Procura llevar todo elØ material necesario para el examen. Incluso de repuesto.

 

 

PARA EVITAR EL PANICO ANTE LOS EXAMENES

 

Por lo regular siempre estudiamos unos días antes del examen, y si no es así, estudiamos un día antes es por ello que siempre estamos temerosos de ellos y de las consecuencias que pueda traer el reprobar un examen, ya sea de forma personal o con la propia familia y si es tu papa, estas en problemas. Es por ello que mejor te invitamos a seguir las siguientes reglas para presentar exámenes:

1. Sé puntual: Llega al examen tranquilo y despierto, es necesario que estés unos minutos antes con el fin de que te puedas organizar y estar listo, no dejas que el pánico se apodere de ti. No te muestres tenso y deja de preocuparte por el posible fracaso, concéntrate en lo que se te pide.

2. Evita el temor: Si encuentras alguna pregunta de la cual no te acuerdes de la respuesta, déjala un momento y continua resolviendo las demás y posteriormente vuelve a ella. Recuerda que algunas veces existe alguna retención en la memoria.

3. Lee las instrucciones: No cometas errores debido a la mala interpretación de las indicaciones en el examen, cerciórate de haber entendido bien lo que leíste.

4. Planifica el tiempo: Lee rápidamente todo el examen y trata de dedicarle el tiempo adecuado a cada parte del cuestionario y puedas resolver todas las preguntas adecuadamente.

5. Lee cuidadosamente: Para dar una respuesta adecuada a la pregunta, debes de leer con cuidado y debes de saber que estas respondiendo correctamente.

6. Aclara preguntas.

Esto es con ayuda del profesor, si la pregunta resulta confusa o capciosa.

7. Haz tu propio trabajo.

En los exámenes no ayudes a otros, y tampoco te muestres de que estas copiando. Evita la tentación, para que evites ser descalificado.

8. No te apresures.

Si alguien termina antes que tu no te asustes, organiza tu tiempo para que hagas bien tu examen.

9. Repasa.

Nunca intentes ser el primero en salir del examen, si ya terminaste comprueba y corrige, invierte el tiempo en afinar la respuesta y corregir errores.

 

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